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miércoles, 7 de diciembre de 2016

¿Necesito una impresora 3D en mi oficina?



En la era en que nadie quiere quedarse fuera de nada, nadie quiere perder competitividad con respecto a su competencia, hay que estar en todas las redes sociales, hay que aplicar metodologías ágiles, hay que tener la última tecnología de la información disponible, hay que ser una ‘industria 4.0’...  y otras tantas cosas, por si fuera poco, ahora también hay que tener una impresora 3D en la empresa, ¿o no?

Es evidente que no todas las empresas van a necesitar una impresora 3D y ni siquiera van a necesitar un servicio externo de impresión 3D, pero la experiencia que tenemos nos lleva a pensar que hay mucho potencial en incorporar impresión 3D a muchos negocios.




En muchos casos, un mal asesoramiento o simplemente ningún asesoramiento, hace que empresas adquieran costosos equipos que no son los adecuados para ellos y que pueden caer en el desuso con el consiguiente coste que esto representa. En nuestra experiencia hemos podido detectar muchos de estos casos, en algunos de ellos a tiempo, pero en otros, lamentablemente, ya era tarde.

Para saber si la impresión 3D en general, y la adquisición de equipos en particular, aportará algo de valor a una empresa hay que hacer un estudio y un análisis adecuado, explorar los usos que podrá tener en la empresa, la necesidad de formación, qué tecnología (hay multitud de ellas a cual más compleja), qué materiales podrá usar, qué podrá hacer y qué no.

Los usos que podemos darle a la impresión 3D en las empresas son casi interminables, desde la realización de prototipos funcionales o conceptuales, hasta piezas finales, pasando por utillaje, piezas artísticas y ornamentales, moldes, maquetas, repuestos, merchandising … todo lo que conlleve fabricar piezas es susceptible de ser realizado por impresión 3D, desde plásticos hasta metales, e incluso cerámica, material comestible, material biocompatible o morteros de construcción.

En muchos casos sólo hay que tener los pies en el suelo y saber que no vamos a amortizar una impresora 3D de metal de 500.000 euros para fabricar papeleras, a no ser que sean papeleras ‘de diseño’ y se vendan a precio desorbitado.

Es muy importante el análisis previo, para adecuar el equipo a adquirir con las necesidades y posibilidades reales de su uso en la empresa.

No siempre es viable la incorporación de un equipo de impresión 3D a nuestra empresa, hay muchos casos en los que la solución pasa por usar un servicio externo, pero, ojo, no todos los servicios de impresión 3D son iguales, hay que seleccionar cuidadosamente a aquellos que realmente se dedican a la fabricación de prototipos o tiradas cortas y no caer en las redes de particulares y aficionados que se ofrecen a ello sin ningún tipo de experiencia ni conocimiento y que es más que probable que acaben por no cumplir con los requisitos de nuestra petición.

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jueves, 2 de mayo de 2013

Impresoras 3D domésticas por 720€



El mercado de impresoras 3D está experimentando una interesante explosión en los últimos meses, pasando de modelos de impresora que se pueden adquirir por piezas o en kits para montar en casa hasta los últimos equipos domésticos que permiten a cualquier usuario crear sus propios diseños en 3D en su casa.
La compañía española EntresD ha presentado dos modelos de impresoras 3D idóneos para un uso doméstico o de pequeños negocios. Se trata de dos equipos de la marca UP! que distribuye en España y Portugal y acercan a cualquier usuario la posibilidad de fabricar sus propios productos en tres dimensiones. Los mercados a los que están dirigidos estos productos abarcan las áreas de arquitectura, diseño, ciencia o educación, además de los usuarios finales.

Los modelos presentados por EntresD son la UP! Plus y UP! Mini que permiten imprimir productos en material plástico ABS en un tiempo realmente reducido. Se trata de equipos de reducido tamaño que pueden fabricar objetos sólidos tridimensionales de 140 x 140 x 135 mm en el caso del modelo Plus y de 120 x120 x 120 mm con el modelo Mini. Si queremos hacer una figura mayor, primero imprimiremos partes de ella más pequeñas, que luego ensamblaremos para hacer la figura final.


Ambas usan archivos STL creados desde cualquier software de diseño en 3D y permiten previsualizar los diseños antes de proceder a imprimirlos, pudiendo transformar el modelo a gusto del usuario. El software UP! es compatible con Windows (XP, Vista, 7) y Mac OS.

El material utilizado como consumible para imprimir es plástico ABS, muy resistente y disponible en bobinas de color blanco, azul, negro, verde, amarillo y rojo. La impresora coge el plástico ABS, lo funde y lo solidifica, al tiempo que va creando filamentos en 3D, que esparce para crear la figura en cuestión.

El modelo UP! Plus tiene unas dimensiones de 245 x 260 x 350 centímetros y tiene un precio de 1.195€ más IVA. El modelo UP! Mini tiene unas dimensiones de 240 x 340 x 355 y un precio de 720€ más IVA. 

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