En muchas ocasiones, tanto en el
trabajo como en casa, necesitamos imprimir documentos de nuestro ordenador:
fotografías, facturas, contratos, apuntes… Pararnos un momento a pensar si es
imprescindible imprimir cada vez que lo vamos a hacer y tener presentes unos
cuantos consejos que os contamos en este post, puede conseguir que el uso de
nuestra impresora sea más económico y más ecológico.
Recapacitar cómo y cuándo debemos
imprimir un documento debería ser un ejercicio básico y elemental cada vez que
ponemos en marcha la impresora de la oficina o de casa. Sólo con ese gesto
evitaríamos gasto inútil de papel, tinta y energía. Repasar las funcionalidades
que tiene la impresora que nos vamos a comprar debería ser otro, ya que algunas
incorporan herramientas que te permiten economizar papel y tinta, y con eso,
reducir el impacto personal que producimos en el medioambiente.
Hay algunos principios
elementales que deberíamos poner en práctica siempre que tenemos una impresora,
en casa o en la oficina, y que apenas cuesta esfuerzo cumplirlos:
- No imprimas si no lo
necesitas: correos, presentaciones o documentos, muchas veces van a la basura
sin haber sido ni siquiera leídos porque acabamos gestionándolos mejor en
nuestro propio ordenador.
- Usa herramientas
informáticas para corregir tus documentos: a veces imprimimos documentos para revisarlos
y corregirlos a lápiz, poniendo notas o subrayando cosas importantes. Si
utilizas funciones de programas informáticos como los de Office, esto no es
necesario. Word, PowerPoint y Excel tienen opciones de subrayar, destacar,
tachar o revisar, pudiendo mostrar u ocultar los cambios aplicados a los
documentos.
- Ten siempre cerca de la
impresora una bandeja para depositar papel que puedas reutilizar. Cuando
cuentes con un número de folios considerable, puedes agruparlos y graparlos en
uno de los laterales. El resultado será una especie de cuaderno que podrás
utilizar para tus notas y apuntes.
- Al lado de la impresora
debe haber una caja de reciclaje para depositar los papeles que ya no nos
sirven. Si vuestra empresa no cuenta con un servicio de reciclaje o no tenéis
cerca de casa un contenedor específico para ello, poneos de acuerdo y
estableced turnos semanales para reciclar el papel generado.
- Incluye en tu firma de mail
alguna frase que recuerde a los receptores de tus correos que usen la impresora
con responsabilidad: “no imprimas este mensaje si no es necesario. Cuida
nuestro planeta”, o algo parecido. A veces, con este simple gesto, conseguimos
disuadir de que se hagan impresiones innecesarias.
Una gestión ecológica y económica
no consiste solamente en no imprimir, sino en que cuando lo hagamos, tengamos
en cuenta algunas opciones de ahorro que nos ofrecen muchos modelos de
impresoras del mercado y que ni siquiera sabemos que existen. Antes de dar al
botón de imprimir, podemos ajustar determinadas opciones que ayudan a ahorrar
papel y tinta:
- Rentabiliza el papel: antes
de imprimir, previsualiza cómo quedará la impresión en el folio. Vigila que los
márgenes no sean muy anchos, que no hayas dejado espacios en blanco, que las
imágenes y gráficos no sean más grandes de lo que necesitas o que la tipografía
tenga tamaño para una cómoda lectura, pero que no se convierta en un motivo de
desperdicio de papel. Sobre todo cuando las copias son para uso personal.

- Usa tipografías ecológicas:
existen algunos estudios sobre qué tipografías son más rentables para las
impresiones en cuanto al gasto de tinta. Un detalle tan sencillo como este
puede determinar, a largo plazo, que ahorres mucha tinta. Según los resultados
de un estudio de la Universidad de Wisconsin, la tipografía más eficiente es la
Century Ghotic, incluso por encima de la Ecofont, que presumía de ser el diseño
tipográfico más ecológico (fue diseñada especialmente con ese fin). Según los
resultados del experimento, usar Century Gothic puede significar un ahorro con
respecto a fuentes más populares, como Arial o Comic Sans, de hasta un 30%. El
ranking continúa con Times New Roman y Calibri. Arial resulta ser la fuente que
requiere mayor cantidad de tinta en la impresión y, casualmente, una de las más
utilizadas en los países europeos.
- Configuraciones más
responsables: cuando configuras una impresión, no solo debes tener en cuenta su
maquetación en el papel, sino el gasto de tinta que genera, los colores que
utilizas, etc. Muchas veces necesitas presentar documentos impecables en
definición y calidad, pero otras tantas el uso que les vas a dar no te exige
esas condiciones.
- Ahorro predeterminado: muchas
impresoras incorporan una opción de
impresión ecológica, al hacer uso de esa opción la impresora se configura
directamente con parámetros predeterminados de ahorro de energía, , papel y
tinta. Si hicieras un recuento de ahorro económico al final del año, lo
notarías. Según un informe publicado por una conocida tienda online, ni el
mejor vino, ni el perfume más sofisticado, ni la gasolina en la tercera crisis
mundial del petróleo, no…, el líquido más caro del mundo es la tinta de
impresora, con un precio aproximado de, atento, 4.000 euros por litro.
- Imprime solo lo que ves:
cuántas veces no te ha ocurrido que quieres pasar a papel una página web que te
interesa o una noticia y, cuando le das a imprimir, comienzan a salir papeles y
papeles con menús de navegación, botones de publicidad y demás imágenes
inconexas entre las que ni siquiera encuentras lo que te interesaba sacar.